jueves, 21 de abril de 2005

HABEMVS PAPAM

Desde mi humilde recelo a que un anciano de casi 80 años tenga en sus manos la moral (y la imagen!) de cientos de millones de personas, este diario no podía quedarse sin reflejar esta noticia, cuanto menos, histórica. De la muerte de Juan Pablo II sólo puedo decir que a mi parecer lo cristiano con los muertos es enterrarlos (y no embalsamarlos) y que fue uno de los pocos papas que ha llegado a decir lo que todo el mundo sabe: que la Iglesia también se equivoca. De Benedicto XVI aún no tengo nada que decir.
Bueno, sí. Que espero que de una vez por todas (si no quieren perder los pocos fieles que les quedan) respeten la doctrina de Jesucristo, y dejen de jugar con su imagen.